Cuando el miedo natural al enfermar evoca algún problema de salud, raramente se piensa en la tensión arterial. La mayoría de las veces el desasosiego nos lleva a pensar en otros procesos, situándose sin duda la patología tumoral en el primer puesto. Sin embargo, si existe un problema de salud que pudiera calificarse de manera tan contundente como expresa nuestro título, ese debería ser la hipertensión arterial.
Actualmente es el grupo de enfermedades relacionadas con la arteriosclerosis el que tiene el dudoso privilegio de ser la principal causa de muerte. La arteriosclerosis es un proceso degenerativo de las arterias (vasos sanguíneos que llevan la sangre a los órganos) que conduce a su obstrucción, dando lugar a una angina o infarto de miocardio cuando son las arterias del corazón, o a una trombosis cerebral cuando son las arterias del cerebro.
Por su relación con la arteriosclerosis, la hipertensión arterial es lo que denominamos un factor de riesgo cardiovascular. Otros factores de riesgo son el colesterol alto, la obesidad, el tabaco, la diabetes (azúcar alto en la sangre) y el sedentarismo (no realizar ejercicio de manera regular). Cuantos más factores coincidan en una misma persona, más probabilidades estadísticas tendrá de desarrollar la temida arteriosclerosis. Debe insistirse en este aspecto “sumatorio” de los factores de riesgo porque es muy frecuente la asociación entre ellos.
¿Cuál es la causa de la hipertensión arterial?
Sólo en un 5% de los casos se produce en relación con diferentes enfermedades; algunas del riñón, otras endocrinas (como las del tiroides), otras en relación con la toma de alguna medicación (por ejemplo los corticoides) y finalmente puede relacionarse con el consumo de drogas como la cocaína, las anfetaminas o el éxtasis.
En el 95% restante, hablamos de hipertensión arterial esencial. Los factores que determinan que una persona tenga hipertensión arterial esencial son: la herencia, el sobrepeso, el consumo de sal, el consumo de alcohol, el sedentarismo, una dieta rica en grasas sobre todo animales y el tabaco. Esos kilos de más pueden marcar la diferencia entre ser o no ser hipertenso.
Los no hipertensos deben determinar su tensión arterial al menos una vez al año en la edad adulta. Hoy día esta medida forma parte de cualquier examen de salud por parte de los médicos y enfermeros de empresa. Los hipertensos estables pueden controlar su tensión arterial de 1 a 4 veces al mes. Los no controlados deberán seguir las indicaciones de su médico. En relación con la automedición es muy adecuado que los pacientes dispongan del manómetro para medirse ellos mismos la tensión arterial. Lo ideal es que lo hagan el mismo día de la semana y a la misma hora. Estar sentados (mejor si es antes de desayunar), tomar la medicación y hacer cinco minutos de reposo.
El tratamiento, una vez indicado, es normalmente de por vida. Nuestro objetivo será que la tensión arterial esté por debajo de 140 y 90 mmHg (e incluso menos en algún tipo específico de pacientes). Es importante convencerse de la necesidad de tomar la medicación todos los días, evitando el error no poco frecuente, de tomar las medicinas sólo cuando uno piensa que tiene la tensión alta. Igualmente importante es cambiar algunos hábitos de vida (dieta sin sal y sin grasas, dejar el tabaco, reducir el alcohol, luchar contra el sobrepeso y evitar el sedentarismo).
Ante una elevación brusca de la tensión arterial usted debe asegurarse de que no es una subida transitoria por ansiedad, dolor, estrés o ejercicio. Si se encuentra bien y sin síntomas, repose en un ambiente tranquilo y consulte con su médico. Sólo es preciso consultar de Urgencia si existen síntomas o si la “mínima” (tensión arterial diastólica) es superior a 115 mmHg.
Cuide su tensión arterial y estará realizando una de las actitudes preventivas que más beneficios ha demostrado tener en la medicina actual. Es un fondo de inversión que, como dirían en Hacienda, rinde sus intereses en “especie”: años de supervivencia y sobre todo, calidad de vida.
Más información:
Servicio de Medicina Interna
HOSPITEN Bellevue 922 38 52 35
HOSPITEN Tamaragua 922 38 55 01
HOSPITEN Rambla 922 53 42 40
HOSPITEN Sur 922 77 77 60
| < Anterior | Siguiente > |
|---|
















